Monte Kenia lowcost

Tras conseguir el visado de Etiopía, en Nairobi, nos dirigimos a Nanyuki, en las faldas del Monte Kenia, con el único objetivo de ver las vistas de este gigante africano afincado sobre la línea del Ecuador. Nuestra alimentación de los últimos meses consistente en gran medida en la nshima (harina de maíz con agua), acompañada de hojas de calabaza cocinadas como espinacas, no es la dieta ideal para mantener la forma física. Por otra parte, en nuestras mochilas de 12 kilos llevamos todo lo necesario para sobrevivir en África, pero no lo suficiente para subir con garantías una montaña de 5.000 metros. Este era el planteamiento mental que llevábamos hasta que nos bajamos de la furgoneta en la estación de Nanyuki.

Dos horas después, cautivados por las vistas de esta montaña, ya hemos alquilado el que probablemente sea el mejor material que se pueda encontrar en ese pueblo: un saco de dormir con la marca de los cigarrillos “Marlboro” (verídico), unos pantalones con los esquiaba Bonatti, dos ponchos de lluvia financiados por Pescanova (a modo de Gore-Tex tres capas), dos chaquetas de pluma (que algún día la tuvieron) y, al fin, la rareza del día y el que quizá fuese el desencadenante de nuestra decisión, unos guantes Marmott bastante nuevos. Además, nos compramos una sandía de 8 kilos para hidratarnos bien, siguiendo el consejo experto de mi hermano Javier. A la mañana siguiente, con el glamur que nos daba nuestro equipo alquilado, comenzábamos la ascensión a la Punta Lenana del Monte Kenia (4985m), la que acumula el 95% de las ascensiones a esta montaña. La cumbre principal, un poco más alta y bastante más técnica, la dejaríamos para una ocasión en la que nuestras condiciones estuvieran a su altura.

La ruta que elegimos es la vía Sirimon, la cual se puede hacer en tres días si el mal de altura no da guerra. Tras pagar las tasas del parque nacional en la Sirimon Gate (56 dólares por persona y día) y las tasas para acampar (20 dólares por persona para el total de la ascensión), caminamos atravesando un tupido bosque con la compañía de los monos colobos hasta el campamento de Old Moses, a 3300m. En el campamento coincidimos con varios grupos de personas, que también se dirigen a cumbre contando con la presencia de cocineros, porteadores y guías. Mientras cocinamos la humilde cena de espaguetis con nuestro hornillo, el resto disfruta de su cena con mantel y velas, vajilla de cerámica, mesas y sillas (que los porteadores cargan como mulas durante toda la excursión. A la mañana siguiente, la ruta Sirimon sube poco a poco por la falda del monte Kenia. Las lobelias, esas plantas tan increíbles adaptadas a vivir por encima de los 4000 metros en los techos de África, nos acompañan a los lados del camino. Su adaptación las lleva a cerrarse como repollos al anochecer para soportar temperaturas bajo cero, abriéndose con los primeros rayos del sol para hacer la fotosíntesis. En sus troncos huecos, hacen su hogar multitud de pajarillos preciosos, que no tienen ningún reparo en acercarse a poco más de un palmo de nosotros.

20190224184645~2.JPG

Monos colobo en la subida al monte Kenia

20190224184658.JPG

Bea preparando nuestra cena con el hornillo multifuel que nos permite cocinar con gasolina en el campamento de Old Moses (3300m)

Uno de los muchos pajarillos que nos acompañaron en el ascenso el segundo día

Uno de los muchos pajarillos que nos acompañaron en el ascenso el segundo día

20190224183902.JPG

En el collado a partir del cual comienza el valle Sirimon

20190224184008.JPG

Lobelias gigantes en la ruta Sirimon al Monte Kenia

20190224184034.JPG

Lobelias, esas plantas adaptadas a la altura y las condiciones extremas de las montañas ecuatoriales

20190224184255.JPG

Acampando y preparando la cena en Shipton a 4200m

Con las impresionantes vistas rocosas de la cumbre van apareciendo nubes negras que terminan tapándola cuando llegamos al campamento Shipton, a 4200m. Montamos nuestra tienda de campaña, la misma con la que acampamos cada noche ya sea en el jardín de una iglesia o encima de la cama de cualquier pensión barata africana (librándonos de pulgas y mosquitos a partes iguales). Nuestra sorpresa es que seremos los únicos acampando, todo un lujo para nosotros, ya que el resto elige el cercano refugio. La temperatura baja a dentelladas por la noche, pero nuestros sacos de dormir Marlboro se portan como deben. A las 4 de la mañana y con el cielo cubierto de nubes salimos para cumbre a lo largo de un pedregal, bastante protegido del viento que va sorteando muros verticales. Al cabo de un par de horas hemos alcanzado la arista de cumbre. Aquí comienza un auténtico festival de ventisca, que acaricia nuestras caras acostumbradas a temperaturas por encima de 30ºC que, por cierto, no nos han abandonado en los últimos 5 meses. La sensación térmica es de -20ºC y las rocas poco a poco se van tapizando de un hielo seco blanco. Afortunadamente, quedan pocos metros para cumbre y el esquivo glaciar del Monte Kenia nos saluda cercano. ¡Qué pocos veranos te quedan, amigo! Llegamos a cumbre todavía de noche y tras comprobar que el objetivo de nuestra cámara de fotos se ha congelado disparamos las que probablemente sean las peores fotos de cumbre que tengamos. Es la montaña más alta que ha subido Bea y lo ha hecho como una jabata. Tras valorar si esperar a ver el amanecer o no, en medio de la ventisca, decidimos emprender una bajada segura, y acertamos, ya que el tiempo empeora después. Sin duda, este tipo de actividades en las que predomina el estilo y la improvisación son las que hacen tan maravilloso un viaje sin fecha de retorno. Kenia nos ha conquistado y a estas alturas ya sabemos que volveremos más temprano que tarde…

IMG_20190223_174350348.jpg

Acampando con nuestros sacos alquilados de marca Marlboro en Shipton en 4200m

20190224184447.JPG

Bea en la arista somital de la Punta Lenana del Monte Kenia

20190224184452.JPG

Coqueteando con el amanecer y en medio de la ventisca, decidimos bajar de la cumbre sin esperar a verlo

20190224184434.JPG

Cumbre de la Punta Lenana del monte Kenia (4.985m) con las rocas tapizadas por la ventisca

20190224184459.JPG

Felices después de cumbre

20190224184122.JPG

Vistas de las paredes del Monte Kenia

IMG_20190224_073841847.jpg

Paredes del monte Kenia

20190224184510.JPG

Cuando ya estábamos de bajada y miramos para atrás, la cumbre se despejó regalándonos unas vistas impresionantes

Consejos para la ascensión a la Punta Lenana del Monte Kenia:

  • No dejarse engañar por los muchos falsos guías de Nanyuki. Los permisos del Parque Nacional se pueden pagar personalmente en las oficinas del Parque Nacional en las puertas de entrada al mismo. En nuestro caso entramos por la Sirimon Gate y pagamos las tasas con nuestra tarjeta de crédito. El pago de las tasas se hace por 24 horas. Un truco muy habitual de las agencias es decirte que se lo pagues a ellos por días naturales que estés en el parque y ellos hacen el ingreso en las oficinas y así consiguen cobrarte un día más. Ejemplo: si entras un martes a las 10am y sales el viernes a las 10am, en las oficinas pagarías por tres días, mientras que en muchas agencias pagarías por cuatro días. Por otra parte, el permiso de acampar vale 20 dólares para toda la incursión en el parque. Muchas agencias dicen que ellos lo pagan, diciendo que les pagues 20 dólares por día que se acampe. Moraleja: si se contrata una agencia no pagar nada que tenga que ver con el Parque Nacional.
  • Se puede alquilar material para el ascenso en Nanyuki pero personalmente solo dejaríamos esta opción para gente que esté inmersa en un viaje largo y el peso del equipaje sea un inconveniente porque la calidad de los equipos deja mucho que desear. De lo contrario, es muy recomendable llevar el equipo personal de cada uno para una montaña de 5000 metros desde casa.
  • El acceso a las puertas del parque nacional se puede hacer en tuk-tuk si se negocia bien el precio. De lo contrario, la opción más sencilla es contratar los servicios de una agencia que te lleve y recoja de la entrada como se haya pactado.
  • Si se dispone de coche privado, es posible subir hasta Old Moses camp con un vehículo normal ahorrando un día de ascenso.
  • Existe gran cantidad de puntos de agua de arroyos en toda la ascensión por la vía Sirimon, así que no hace falta llevar más que una botella de 1-2 litros.
  • En Kenia, al igual que en la mayoría de países africanos, no es posible encontrar cartuchos de gas (tipo Primus/Jetboil). Tampoco está permitido facturar cartuchos de gas en el equipaje. La mejor opción es llevar un hornillo multifuel y comprar parafina o gasolina en la gasolinera para cocinar.
  • La ruta de ascenso es muy obvia salvo en un punto de la arista somital en el que hay que bordear unas rocas. En cualquier caso es muy fácil de intuir por dónde esta el paso.

5 comentarios en “Monte Kenia lowcost

  1. Llevo días buscando relatos de ascensiones por libre al Monte Kenia y solo he encontrado vuestra historia, se ve que no se estila mucho ir sin porteadores, etc. Yo estoy planeando también una subida por nuestra cuenta llevando tienda y hornillo. Mi idea es entrar por Chogoria y bajar por Sirimon, o al revés, pero tengo la duda de la facilidad-dificultad que puede suponer encontrar a alguien al final de la ruta para que nos acerque al pueblo o contratar a alguien para acordar día y hora. ¿Sabéis algo? no sé si vosotros también hicisteis subida-bajada diferente o bajasteis también por Sirimon.
    Gracias!

    Me gusta

    • Hola Helena, para conseguir que alguien te baje, por las mañanas bajan los grupos de los tours en furgonetas desde las puertas del parque. Ahí tienes que negociar la bajada. Para la subida puedes contratar una moto de tres ruedas en la que entráis dos o tres con mochila sin problemas desde Nanyuqi o si no hacer autostop.

      Me gusta

      • Os dirán veinte veces que tenéis que ir con guía y demás pero la última palabra es de los ranger de las puertas del parque y a fecha de marzo de 2019 no lo pedían. Disfrutad mucho por allí, es una montaña preciosa!!! Saludos!!

        Me gusta

      • Muchas gracias Fernando!
        me temo que la negociación para bajar será ardua y habrá que apoquinar lo que digan… a ver cómo se da!

        Eso he leído, que no hay problema en hacerlo sin guía siempre y cuando sean dos personas. No creo que cambie la situación de aquí a un par de semanas.
        Qué ganas!

        Un saludo.

        Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s